Buscar lo mejor

No seamos hipócritas, todos queremos lo mejor, lo mejor para nosotros y los nuestros, lo mejor de lo mejor. La verdad es que no es ser egoísta, a mi parecer es ser práctico. Si puedes permitirte lo mejor y  te gusta usar lo bueno, ¿para que conformarse con lo mediocre?
En una ocasión alguien me dijo que no es más el que más tiene, sino el que se conforma con menos, y que cierto que es, cuando lo pones en uso en la vida de diario ves lo reales que son esas palabras.

En una ocasión que se me estropeó el coche, yo no sabía qué hacer, la verdad es que nunca se me había roto por lo que no tenía ni idea de a que mecánico ir o a dónde dirigirme para que me lo arreglaran. Mi jefe, una persona adinerada, una persona que puede permitirse todo lo que quiera porque tiene los bolsillos llenos me dijo “no te gastes más de lo necesario” si necesitas de un desguace la web es esta.  Hablando con él entonces comprendí que no era como todos pensábamos, era un hombre humilde y sencillo pero que dentro de esa humildad no es malo tener gustos buenos, sobre todo cuando te lo puedes permitir. Tener la posibilidad de tener lo mejor de lo mejor no te hace ni mejor ni peor persona, ni tan siquiera te hace distinto, es solo que no vemos con buenos ojos a las personas que tienen más posibles que nosotros. Yo lo llamo envidia.

Seguí el consejo de mi jefe y acabé buscando en la web del desguace la pieza que tenía que sustituir, me costó muy poco y el coche volvió a funcionar como siempre. Entonces comprendí que los que más tienen y eligen lo mejor no siempre eligen lo más caro, lejos de la creencia popular, hay cosas que se pueden comprar por muy poco y que dan muy buen resultado, como las piezas de los desguace, ¿para que gastar un montón de dinero en una pieza nueva si la podemos conseguir de segunda mano por mucho menos? Es fácil ahorrar unos euros, lo que pasa es que siempre tenemos alguna otra cosa en la que gastarlos, siempre surge otro motivo para no ahorrar, siempre hay un gasto extra o un imprevisto que nos impide ahorrar. Pero  bueno, mientras no nos falte de nada, podemos darnos por satisfechos.

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